SOLUCIÓN

—Y ¿qué haces cuando vienen a atormentarte, no los fantasmas con su romanticismo espectral y la lejanía de su recuerdo, sino los cadáveres aún putrefactos con su hedor a muerte reciente, llenos de gusanos?

—Echar cal viva sobre sus tumbas y levar anclas volando libre hacia donde la corriente te lleve.