El flautista de Hamelin

Su corte de ratas se marchó con el flautista a otro lugar, y los vecinos de Hamelin festejaron durante días haberse librado de aquel músico tan poco dotado para su profesión.

St. Patrick’s Day

Trenzó flores de trébol en su pelo y vistió sus mejores galas; el día había amanecido verde y con niebla, como debía ser.

Dejó la ofrenda a los duendes en el alféizar de la ventana y se fue a trabajar con la esperanza de que, cuando regresara a casa, aquellos traviesos seres le hubieran devuelto su arpa dorada.

Silbidos

Le fascinaba la gente que, silbando, era capaz de imitar el trino de los pájaros, cuando todos sus intentos se quedaban en el ruido del viento colándose por las rendijas de una ventana; pero decidió que el sonido del viento también tenía su encanto.