Knitting & Sewing

Se sentía como una niña entre los “knit-knit” de las agujas de punto y los “sew-sew” de la máquina de coser; hasta el “croch-croch” del ganchillo sonaba diferente cuando practicaba inglés.

Reunión de pastores

Miraban con desconfianza hacia la luz que se colaba por la rendija de la puerta de la cabaña frente al redil. Al final salió uno de los hombres, enganchó al cordero de la más vieja y se lo llevó a la parte de atrás.

Un chillido rompió la noche y luego el silencio.

Pasadas unas horas, el alboroto de los congregados dentro de la choza llenó la oscuridad mientras fuera, en el corral, sus compañeras consolaban a la oveja.

Ricitos de Oro

La primera habitación que le ofrecieron en el hotel “Los Tres Ositos”, no tenía vistas al mar, y la segunda estaba demasiado cerca del ascensor.
Conforme con la tercera, en la última planta del hotel, Ricitos de Oro bajó a cenar. Encontró la sopa de fideos escasa de caldo, y el gazpacho sobrado de ajo, pero el filete de pollo a la Villeroi le encantó. Y dejó constancia de todo ello en diversas páginas web.

Escrutinio

Una vez cada cuatro años, engullía sin descanso las ofrendas que le hacían. Tal era el empacho que, al final del día, se veía obligada a vomitar todo lo ingerido, mientras un equipo de forenses analizaba el contenido de su estómago.

Ragnarök

El lobo Fenrir rompió sus cadenas invisibles e intentó tragarse el sol; la niña vikinga lamentó durante mucho tiempo que el fin del mundo hubiera comenzado mientras ella iba a casa de su abuelita para llevarle sopa en una cestita.


La versión más corta de este relato recibió mención como uno de los ganadores del reto #HBreves Trilogía Música: Tema Apocalíptico.