BAJO JURAMENTO

—Su testigo, letrado.

—Bien, señora Hupskin, díganos qué sucedió la noche de autos.

—Era una noche templada, inusual para finales de marzo. Ninguna nube empañaba el brillo de las estrellas que iluminaba mi camino. Yo me disponía, como es mi costumbre, a recogerme tras la tertulia que, jueves sí, jueves también, congrega a varios escritores en el bar de Tolo. Un gato negro se cruzó justo en la entrada del jardín de la urbanización, me miró con sus ojos amarillos y se esfumó entre los setos.

—No edulcore su relato y cíñase a los hechos, por favor. ¿Encontró o no encontró usted el cadáver de la señorita Jones?

—Que me ciña a los hechos, dice; que no edulcore mi relato. Oiga usted, letrado, yo soy escritora. No edulcoro los acontecimientos, los planteo de la mejor forma posible,y, que digan los señores del jurado si no les ha gustado más mi manera de contar lo ocurrido que un simple: “Volvía yo a mi casa la noche del jueves y me encontré a la señorita Jones despatarrada en el descansillo con un cuchillo clavado en el pecho”.

DE LEVANTARSE

Levantarme

de las hostias contra el asfalto

de los altos y los bajos.

Alzar la vista

soltar las manos;

romper el silencio

con canciones del verano

y gritar,

gritar muy alto

porque duele,

porque sí,

porque me lo he ganado;

por mis rodillas raspadas

y los chinarros clavados en mis manos.

Porque decirte “adiós”

no fue tan duro

si no fuera por ese fantasma

que dejó tu abrazo.

Calenda

Se me agostan las palabras

Entre junios y mayeos,

Traigo septiembre loco

Y un abril de ojos sin dueño.

Se me ha fugado diciembre

Acosado por enero.

Los noviembres se me esconden

Y el octubre tengo seco.

Leí que marzo se deshizo

En flores rojas por febrero,

Y este julio de ilusiones

Se me antoja campo yermo.

Knitting & Sewing

Se sentía como una niña entre los “knit-knit” de las agujas de punto y los “sew-sew” de la máquina de coser; hasta el “croch-croch” del ganchillo sonaba diferente cuando practicaba inglés.

Medidas anticrisis

Pues aquí está mi propuesta para el reto 5 líneas de Adella Brac. Las palabras para mayo eran: pintura, poemas y temor.


Después de recibir cumplido informe sobre la situación económica de la institución, e instigados por el temor a la bancarrota, los dirigentes del museo consintieron en que la sala “Dick Van Dyke”, consagrada hasta entonces a la pintura flamenca del siglo XVI, fuera transformada en una exposición permanente de poemas japoneses escritos en rollos de papel higiénico y rebautizada como “Haikus Ketekagas”.