ALQUIMIA
En su maletín había remedios para todo: la muerte, la enfermedad, el odio, la venganza… incluso el secreto de la piedra filosofal; pero entre almbiques, tarros de mandrágora, alas de murciélago, uñas de búho y hierbajos varios, no logró dar con la receta contra el mal de amores que hacía suspirar a sus vecinos con la llegada de cada primavera.




