ALQUIMIA

En su maletín había remedios para todo: la muerte, la enfermedad, el odio, la venganza… incluso el secreto de la piedra filosofal; pero entre almbiques, tarros de mandrágora, alas de murciélago, uñas de búho y hierbajos varios, no logró dar con la receta contra el mal de amores que hacía suspirar a sus vecinos con la llegada de cada primavera.

Añoranza Inconclusa I

Ya te estoy echando de menos

y aún no te has ido;

sólo noto el frío de tu ausencia,

un hueco en blanco en el escenario,

el vacío de tu voz en el aire,

el nihilismo de tu mirada en un retrato,

la falta de tu nombre en el papel.

Y, de todo, lo que más me duele,

es tu no ser parte de mi vida,

esa huida a lo cobarde

de la última oportunidad, la mía,

para dar lo que te debo:

media vida, una sonrisa,

y un alma eterna que te espera,

otra vez.

Chivato

Qué molesto el sol por las rendijas de tu ventana, que se empeña en iluminarme para que me veas cuando acuda a robarte un beso, y así, puedas decir que soy yo en la rueda de reconocimiento.

Tus mil tú

Al pirata de mis noches,

de mis sueños caballero,

vampiro de mis ilusiones,

cowboy de todos mis besos.

Capitán de mis entrañas,

faraón de mis anhelos,

pianista de mis tristezas

y, al fin, voz de mis desvelos.

Rapunzel

No se trataba de un cuento de príncipes y princesas, de hadas madrinas y dragones carceleros; se trataba, simplemente, de la magia de sus ojos castaños y la torre prisionera de su sonrisa.