NUNCA LLUEVE A GUSTO DE TODOS

Y ¿qué era la primavera sino una alternancia en el poder de chubascos y soles de justicia?

Lo malo era que ninguno de los dos partidos consultaba su triunfo con el electorado. Y así, dieron en sacar santos par que intercedieran por ellos rogando agua cuando calentaba y sol cuando llovía, ignorantes de que dioses paganos y mensajeros cristianos estaban compinchados para hacerles la vida imposible.