LA BESTIA INTERIOR

El experto en acústica biológica decidió catalogar cada sonido que hacía su estómago.

A veces era como el crujir de la madera de un barco en medio de la más terrible de las tempestades; otras como un nido de cocodrilos recién nacidos llamando a su madre y, las más, como el rugido de un león a punto de devorar una cebra.

Acudió asustado al médico el día en que le despertó a medianoche la llamada a la caza de una ballena asesina.

RECREO

Viento reía arremolinado entre las hojas, Lluvia brincaba sobre la superficie de los charcos y Neblina jugaba al escondite junto a la ribera.

En aquella mañana de recreo, Sol esperaba su hora, mirando triste tras la ventana.

Nunca le dejaban salir con ellos.

RELOJ DE SOL

No usaba calendario, le bastaba con los brotes en las macetas y el pedacito creciente de patio que el sol robaba a las sombras en su camino inevitable hacia el verano.