17 de octubre Día de las escritoras

Ellas y nosotras, las de entonces y las de ahora, somos maquilladoras de letras, tejedoras de palabras y contadoras de historias, pero la Historia, tristemente, no nos ha tratado igual que a nuestros compañeros masculinos. Esto no va a convertirse en un alegato feminista (o sí), no suelo estar a favor de utilizar un solo día para hacer visible a un colectivo o un problema, pero se trata de eso: VISIBILIDAD.

En un mundo gobernado por hombres, con una Historia divulgada por hombres, el ninguneo del papel femenino ha llegado incluso a las artes, esas hijas supuestamente libres y sin prejuicios del intelecto. ¿Sabíais que muchas escritoras tuvieron que adoptar pseudónimos masculinos para ver publicados sus trabajos? O, lo que es peor, ¿dejar que sus maridos o hermanos fueran la cara visible y, por supuesto, se atribuyeran la autoría de sus relatos?

En realidad no hemos avanzado gran cosa. A día de hoy, muchas escritoras son empujadas a utilizar iniciales para esconder su género (no lo digo yo, es una recomendación muy extendida entre los consejos para autores noveles), pensad en J.K. Rowling. La excepción, y no es gran consuelo, son las novelas románticas, ahí sí es preferible firmar como mujer, como si ese fuera el único estilo en el que podemos desenvolvernos con facilidad; o, por supuesto, si la autora ya tiene un nombre y prestigio como profesional en otro campo (mantendré al margen los productos de marketing y chabacanerías varias, estoy hablando de Literatura).

Por eso, el día de hoy, no es una reivindicación por nuestro derecho a escribir (lo hacemos continuamente, desde que el mundo es mundo, o la escritura es escritura) sino por la visibilidad, para dejar de ser ignoradas en los libros de texto (extensible a científicas, matemáticas, pintoras, inventoras…)

Y, para contribuir a la visibilidad de mis predecesoras, comparto varios enlaces en los que podréis descubrir más sobre ellas, sobre su obra, sobre su mera existencia porque están ahí. Obviamente no están todas, pero por algo hay que empezar.

Biblioteca Nacional de España

Librópatas: Las españolas nominadas al Nobel de Literatura

Ortografía y Literatura: 80 libros de mujeres escritoras

Y, ya puestos, os insto a que leáis a todas esas compañeras de letras que comparten su trabajo en las redes, a través de blogs, en Twitter, en Facebook o en Instagram donde, por fortuna, parece que lo del género ya va perdiendo importancia, quizá porque lo último que vemos es el autor.
Y, por supuesto, se admiten recomendaciones.

Ilustradores: Emma Pumarola

Este es el último viernes de septiembre y, como prometí al recibir el nuevo curso del salmón, toca descubriros a uno de esos ARTISTAS de lo visual.

Emma Pumarola

Conocí a Emma a través de Martes de Cuento donde dejó, primero, algunas de sus ilustraciones y, después, puso color a cada uno de los cuentos que conforman “Pasaje a Isla Imaginada”. Pero en su portfolio encontraréis mucho más: cómics, murales o retratos. Os recomiendo sus trabajos en tinta o acuarela.

Si queréis echar un vistazo al trabajo de Emma podéis visitar su página web, o seguirla en Facebook, Twitter e Instagram.

Regalo anticipado

Antes del inicio de esta semana de aniversario, Pata de elefanta nos obsequió con una coplilla que nos puso las escamas de punta por lo bonita.

Queremos compartirla con todos los amigos del salmón.

Dice así:

Qué dicha ser ducho
especialista en pelus de chuchos
Qué dicha ser ducho
oficial de primera en serruchos
Qué dicha ser ducho
pirotécnico prendiendo cartuchos
Qué dicha ser ducho
salmón y no falso trucho.

Para los dos, de Pata (a lo “Fuertes”)

Defensa propia

El cadáver fue encontrado por unos excursionistas en las inmediaciones del río.

Preguntados los osos, principales sospechosos del asesinato debido a las evidencias de zarpazos en el cuerpo, arguyeron que el hombre predicaba desde la ribera que la unión hacía la fuerza y que, como consecuencia de sus arengas, los salmones se habían organizado en patrullas que hacían imposible pescar uno. Presentaron, además, partes de lesiones firmados por los más reputados biólogos y veterinarios de Yellowstone, y demandaron a los peces por agresión.

Preguntados los salmones, siguientes sospechosos debido a unas pequeñas mordeduras en la mitad inferior de las piernas del finado que reveló la autopsia, dijeron carecer de móvil para el crimen, pues estaban en deuda con el hombre por sus enseñanzas. Y aportaron declaraciones de testigos fiables sobre el acoso que recibían, año sí, año también, por parte de los osos.

Ante la falta de pruebas concluyentes y la dificultad para celebrar el juicio garantizando la supervivencia de los salmones, terminó por sobreseerse el caso.

Los grizzlies volvieron a su bosque, los salmones a sus lugares de nacimiento, los restos mortales del hombre fueron incinerados y nadie volvió a hablar del tema.

Años después, un documental emitido por National Geographic, mostraba, con inquietantes imágenes, la huída del cámara y el presentador perseguidos sin piedad por los osos y los salmones hasta ser expulsados del Parque Nacional.

La desdichada detrás del salmón en antologías

No suelo publicar sobre los reconocimientos o publicaciones de “la desdichada detrás del salmón”; este pez forma parte de mi escritura hasta el punto que, cada vez que un texto mío resulta seleccionado para una antología, le atribuyo la autoría automáticamente a él, aunque el nombre que encabece el relato sea el de una servidora.

Pero a veces está bien darse alguna palmadita en la espalda y respirar fuera del agua.

En los últimos meses, varios microrrelatos han sido seleccionados para diversas antologías y, aunque en ninguno he conseguido podio, me siento orgullosa de los resultados.

Aquí están aquellos concursos en cuyas recopilaciones se puede leer algo de Aurora Losa creado no siempre al márgen de Desdichado Salmón.

  • Inspiraciones Nocturnas II de Diversidad Literaria
  • Microfantasía de Diversidad Literaria
  • Microterrores II de Diversidad Literaria
  • Otoño – Invierno II de Diversida Literaria
  • Breves Heroicidades II de Diversidad Literaria
  • I concurso de Prosa Poética de Ojos Verdes Ediciones

 

Propósitos para un día cualquiera

Le prometo a cada amanecer que nunca estará falto de letras.

A cada niebla, que buscaré entre sus brumas nuevos mundos.

A la lluvia, que la miraré con nostalgia y guardaré su aroma.

Y le prometo a cada luna, ya sea entera, creciente o menguante, que nunca le faltarán sueños míos que guardar.

Diluvio

Fue una tormenta oscura y recia, de las que dan ganas de buscar tablas y ponerse a construir un arca; quizá por eso nadie se sorprendió cuando vieron varios salmones remontando la calle Mayor.

 

Mención en el Concurso Express 23 de abril de Ojos Verdes Ediciones.

No esperaba publicar hoy algo que no tuviera que ver con salmones, pero me veo en la grata obligación de escribir esta entrada.

Cuando esta mañana abrí el Facebook con dedos rutinarios, que saben a dónde ir antes que el cerebro, y vi que Ojos verdes Ediciones había colgado el resultado de su Concurso Express para el 23 de abril, no esperaba, ni por asomo, encontrar mi nombre entre los ganadores. Pero ahí estaba el microrrelato que encabeza este post, el último, sí, pero estaba.

Así que, aquí tenéis el link: http://ojosverdesediciones.com/23-de-abril-dia-internacional-del-libro/

Agradecida y emocionada es poco, sé que no son grandes cosas, pero para mi son suficiente.


EL SABER OCUPA LUGAR

Le gustaba entrar en cualquier librería y comprar el ejemplar más pesado que pudiera encontrar, como si cada gramo fuera un pedacito de conocimiento pendiente de almacenarse en su cerebro; por eso, cuando le ofrecieron un lector electrónico, lo rechazó de inmediato.

¿Cómo iba a saber entonces cómo de lista se estaba volviendo?

 


 

 

Bibliófilo

Aquel salmón buscaba con empeño la sabiduría en los libros, pero su afición pronto le planteó un serio problema: viviendo en un río, todo lo que leía se convirtió en papel mojado.