DE NÉMESIS

Vivía en almohadas de plumas; gustaba de acunar niños y devolver la ilusión a los adultos; pero era tan frágil, que cualquier ruido lograba inquietarlo hasta dejarlo inerme sobre las sábanas.

Como cualquier héroe, Sueño tenía archienemigos llamados Despertador y Baño de Realidad.

A enemigo que huye…

El puente de plata resultó inútil. Debió tenerlo en cuenta cuando descubrió que su enemigo era un hombre lobo.

Ahora estaba desperdiciando un tiempo precioso en construir otro de madera que permitiera al licántropo alejarse de ella.

Cosecha anual

En primavera secaba pétalos de flores entre las hojas de cuadernos usados.

Se afanaba en recoger conchas en verano, guardándolas con cuidado en su saquito de arpillera.

Cuando llegó el otoño, y se encontró aquellas dos bellotas unidas por sus sombreritos, quiso guardarlas también, en una cajita de cedro.

Para cuando el invierno apareció, con su genio cambiante y frío, se vio en la tesitura de buscar un sitio donde almacenar los copos de nieve y el viento del norte.

DE CARAS OCULTAS

 

Tienen mis sueños esta noche un velo de lluvia que se refleja en la cara oculta de la luna; se me desperdigan las ovejas que cuento y hasta los lobos ignoran que mi insomnio es culpa de un salmón.

TIRANO

Habían pensado en las múltiples consecuencias del cambio climático.

Eruditos, ingenieros, biólogos y físicos se habían devanado los sesos intentando adelantarse al desastre; pero, cuando los polos se derritieron del todo, la única posibilidad que no habían barajado era verse sometidos a la voluntad dictatorial de un salmón que agitaba el látigo de alga trenzada con aleta férrea, demandando cada día más manos para construir el mausoleo con que honrarían su memoria tras el desove.

 

 

RECREO

Viento reía arremolinado entre las hojas, Lluvia brincaba sobre la superficie de los charcos y Neblina jugaba al escondite junto a la ribera.

En aquella mañana de recreo, Sol esperaba su hora, mirando triste tras la ventana.

Nunca le dejaban salir con ellos.

Náufrago

Ya no calmaba la sed del viajero, no llenaba tinajas para refrescar a los niños en verano. El cubo se enfrentó a su destino sumergido en las verdosas aguas del pozo abandonado, como un náufrago que espera a ser rescatado.

Fuga

Cada mañana dejaba volar de modo febril la pluma sobre el papel durante horas.

Un buen día, hartos de su maltrato, la pluma y la pila de papeles echaron a volar por la ventana, dejándole sin historia.