CERAS

Miró por la ventana, calle abajo, y las fachadas de colores, con sus tejados a dos aguas, se parecían a los lápices de ceras que usaba de pequeña para pintar mundos imaginarios, indecisas sobre qué color usar sobre el fondo azul impoluto del cielo.

De puntales y licencias

Su mundo se desmoronaba; lo difícil de apuntalar mundos es que casi todos son redondos, y cuesta encontrar un punto de apoyo.

Aún así se puso a la tarea, decidida a no dejar que su mundo se derrumbara del todo. Entonces llegó la licencia del Ayuntamiento; tenía permiso para hacer la obra, pero debía conservar la fachada.

La desdichada detrás del salmón en antologías

No suelo publicar sobre los reconocimientos o publicaciones de «la desdichada detrás del salmón»; este pez forma parte de mi escritura hasta el punto que, cada vez que un texto mío resulta seleccionado para una antología, le atribuyo la autoría automáticamente a él, aunque el nombre que encabece el relato sea el de una servidora.

Pero a veces está bien darse alguna palmadita en la espalda y respirar fuera del agua.

En los últimos meses, varios microrrelatos han sido seleccionados para diversas antologías y, aunque en ninguno he conseguido podio, me siento orgullosa de los resultados.

Aquí están aquellos concursos en cuyas recopilaciones se puede leer algo de Aurora Losa creado no siempre al márgen de Desdichado Salmón.

  • Inspiraciones Nocturnas II de Diversidad Literaria
  • Microfantasía de Diversidad Literaria
  • Microterrores II de Diversidad Literaria
  • Otoño – Invierno II de Diversida Literaria
  • Breves Heroicidades II de Diversidad Literaria
  • I concurso de Prosa Poética de Ojos Verdes Ediciones

 

RELOJ DE SOL

No usaba calendario, le bastaba con los brotes en las macetas y el pedacito creciente de patio que el sol robaba a las sombras en su camino inevitable hacia el verano.

SER O NO SER

Se miraban como dos rocas a punto de ser arrastradas por la marea, como el viento de poniente mira al sol cuando amanece.

Se miraban sabiendo que no podía ser y, por primera vez juntos, decidieron no seguir siendo.

ALQUIMIA

En su maletín había remedios para todo: la muerte, la enfermedad, el odio, la venganza… incluso el secreto de la piedra filosofal; pero entre almbiques, tarros de mandrágora, alas de murciélago, uñas de búho y hierbajos varios, no logró dar con la receta contra el mal de amores que hacía suspirar a sus vecinos con la llegada de cada primavera.

Cazapalabras

Tejía redes con las que atrapar palabras para llenar su nuevo libro, pero era complejo; las letras acababan colándose por los agujeros, separando las sílabas que formaban nuevas palabras en su vuelo hacia la libertad.

Tierra y aire

Todo se concentraba en su andar cansado; de ese cansado de noches sin sueño y días sin esperanza; tal era el cansancio de su caminar, que los dedos de sus pies parecían enterrarse en el suelo.

Así fue como tomaron forma de raíces buscando tierra de la que extraer humedad.

Hasta que un día, quién sabe si por acción de un rayo de luna, de su espalda brotaron alas, y pudo por fin volar.