No me mires con esos ojos,
suplicas entre los bostezos de tu alma,
aburrida ya de un juego
que siempre acaba en tablas.
No me mires con esos ojos,
pides cuando me besas con los tuyos,
porque nuestros labios son cobardes
y no se atreven.
Yo te miro con mis ojos
los que tengo, los que te quieren
aunque muchas veces te parezca,
que más que amar, hieren.
Muy bonito y muy sonóro. Me sacó la palabra «suplicas» pero de ahí en fuera si que traes lo tuyo ta chido como decimos en México.
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Gracias, José. Sé que te cuesta la.poesía y siempre se agradece que lo leas y opines. Besos
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…aburrida ya de un juego que siempre acaba en tablas… Me encanta y eso que la poesía y yo no nos llevamos bien 😉
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Tampoco es que la poesía y yo tengamos una relación cordial, pero de vez en cuando sale. Gracias por leer y comentar.
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Muy bien niña! Me gusta que explores… mola mucho! Un besito
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La frase final, me encantó. Todo el poema en sí, es bonito, es sencillo.
Lla poesía y yo, vamos en caminos contrarios; pero a tí se te da muy bien.
Un abrazo
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Me encanta y yo si que soy de poesía, jiji.
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