Psicología

Le dijeron que estaba a punto de perder la cabeza, que buscara ayuda profesional, y decidió hacerles caso.
Pidió cita en la peluquería y se cortó el pelo.

TANTO VA…

Los añicos se repartían por el camino que tantas veces había recorrido de casa a la fuente y de la fuente a casa; aunque el cántaro lo rompieron el día que, por fin, llegó al pueblo el agua corriente.

Diluvio

Fue una tormenta oscura y recia, de las que dan ganas de buscar tablas y ponerse a construir un arca; quizá por eso nadie se sorprendió cuando vieron varios salmones remontando la calle Mayor.

 

Musa

Si de noche soñara contigo, mi musa,
¿habría mayor pecado?
Esperar tu abrazo ansiosa
en el amanecer de un mundo roto,
hostil y gris,
en el que almas vagabundas
caminan entre dos mundos,
ajenas a los habitantes de ambos.
Y un sólo conjuro para rescatarlas,
a todas, incluida la mía,
que vaga más que ninguna.
Un hechizo de sonidos
que invocan un sol y una luna
para guiar el sendero de la muerte
y otro tanto el de la vida.

Naufragio

Esta es mi propuesta para el reto 5 líneas de http://adellabrac.blogspot.com.es/


Solía coleccionar ramas huecas y conchas de almeja como si fuera un niño que ve el mar por vez primera. Decía que eran la esencia de los años que él y su tripulación pasaron alejados del mundanal ruido, a la espera de ser rescatados de aquella isla desierta a la que una tormenta traicionera les había arrastrado, y de la que, ahora se daba cuenta, nunca quiso salir.

Silbidos

Le fascinaba la gente que, silbando, era capaz de imitar el trino de los pájaros, cuando todos sus intentos se quedaban en el ruido del viento colándose por las rendijas de una ventana; pero decidió que el sonido del viento también tenía su encanto.

De parecer

Sin vergüenza, avergonzado,
con lo que tenía, compuesto,
más que planta, más que árbol
se sentía como tiesto.
Por probar todo, probó alas
y no despegó del suelo;
las tornó branquias y escamas
y se ahogaba en charcos secos.
Decidió, más bien dictaron,
un destino más austero.
Y, al final, con piel de lobo,
se disfrazó de cordero.

Samhain

Creía que deambulaba por calles vacías porque ignoraba la presencia de los fantasmas caminantes a su alrededor.

El viejo molino

El viejo molino ya no tenía piedra con la que moler; tantos años de giros infinitos habían terminado por quebrarla, y el abandono puso fin a su voluntad de convertir el grano en pasta, pero el agua seguía discurriendo entre sus palas de madera, resistentes al paso del tiempo.
Era sorprendente que su corazón todavía tuviera pulso después de que los hombres que lo construyeron hubieran dejado de lado su utilidad por modernas máquinas que lo hacían todo más rápido y más cerca de las casas.

El viejo molino era feliz en su guarida de roca, viendo el riachuelo mezclar sus aguas con las olas del mar pocos metros más allá.
Nunca le faltaron días en los que aquellas mismas olas llegaran a lamerle los pies; especialmente cuando el mar se enfurecía, tirando espumarajos por encima del borde más alto del más alto acantilado y, con eso, el viejo molino tenía suficiente.